¡Hola!

“No hablaría tanto de mí mismo si hubiera otra persona a quien conociera tan bien.” – H.D. Thoreau

Soy Rober. Tal como lees, sin te. Es como suele llamarme la mayoría de la gente. A veces mi mujer me llama Rob. Otras personas me llaman Roberto, tal como dice mi DNI. También mi madre cuando la chincho. Mi padre me llama tete. Como soy catalán, si a Rober le pongo una te al final, Robert suena “rubért”, porque por aquí la o átona se pronuncia como una u. En fin, mientras sea con respeto y cierto cariño, a mí me da lo mismo cómo me llamen. Todos tienen plena libertad para llamarme como quieran.

Precisamente, eso es lo único que pido y ofrezco a la hora de leer este blog: respeto, cierto cariño y plena libertad. Que cada cual se tome lo que escriba como quiera. No es tan importante.

De mí solo puedo decir que soy una persona como todas las demás, normal. Evidentemente, tengo mis cositas que me hacen ser yo, pero, al fin y al cabo, insisto, creo que como todos, deambulo entre la consciencia y la inconsciencia, río y lloro, mantengo la calma y me desespero, soy feliz y sufro. Todo dependiendo del día. Todo sin control alguno. Pues eso, lo normal.

De profesión soy entrenador personal desde 2003, trabajando en mi propio centro desde 2007. Poquito a poco me estoy reconvirtiendo en profesor de movimiento. Son cosas distintas.

Mi trayectoria como blogger se remonta al 2010. Durante dos años escribí un blog sobre minimalismo y simplicidad llamado “Una Vida Sencilla”. En paralelo, y aún hoy, sigo publicando en “Escucha Tu Cuerpo“, aunque pronto lo dejaré volar.

“Hacer sin hacer” es mi blog personal. El nombre surge de mi pasión por el concepto taoísta de la no-acción. En general, trato sobre lo que he nombrado experimentalismo cotidiano, o de andar por casa, una filosofía de vida propia basada en el libro Walden de Henry D. Thoreau – de ahí las citas que abren y cierran esta presentación.

El experimentalismo, como dice la palabra, se fundamenta en experiencias y experimentos. Es una filosofía práctica más que teórica.

Para los despistados, quiero matizar que personal viene de persona, y una persona no es una cosa. O sea, algo estático.

Una persona está viva, evoluciona, aprende, se equivoca, cambia.

Por tanto, recalco que:

· Visiones, opiniones, interpretaciones hay tantas como personas. Aquí descubrirás las mías, otra vez, personales. Dudo de todas ellas todos los días.

· Como soy persona, no te extrañes de que a menudo me contradiga o algunas de mis ideas entren en conflicto o cambien radicalmente. ¿No te ha pasado nunca? Lástima.

· Como consecuencia de los dos puntos anteriores, te recomiendo no tomarte lo que publico demasiado en serio.

Mi único afán aquí es compartir un trocito de mí por si le sirve a alguien. Nada más.

Muchas gracias por tu visita.

“Ser un filósofo no es sólo tener pensamientos sutiles, ni siquiera fundar una escuela, sino amar la sabiduría y vivir de acuerdo con sus dictados una vida de sencillez, independencia, magnanimidad y confianza. Es resolver ciertos problemas de la vida, no sólo en la teoría, sino en la práctica.” – H.D. Thoreau