Queridos antiguos lectores

Esta es una entrada inusual para ser la segunda de un blog, pero es que algunos de los que estéis leyendo estas líneas sois eso, antiguos lectores de “Una vida sencilla” y de “Escucha tu cuerpo”.

Y como viejos camaradas, algunos con más de cinco años de relación, tengo algunas cosas que deciros. Os lo merecéis. Intentaré ser breve.

Primero, daros las gracias. Si estáis leyendo esto es porque habéis seguido un enlace desde alguna red social o desde mi antiguo blog que decía “Puedes seguirme en mi nuevo blog”, u otro que recomienda “No te atrevas a juzgar(te)me”. Hoy en día tiene un mérito impresionante seguir un enlace de este tipo, el primero soso, sin pretensiones, nada sensacionalista, y el segundo un tanto cursi –para la gran masa–, utilizando un juego tipográfico. Al mismo tiempo habréis estado expuestos a un montón de estrategias del marketing de la interrupción –concepto prestado de Seth Godin–, pero vosotros no habéis mordido el anzuelo, al menos por unos instantes, y habéis clicado para interesaros por mí. Veo que tanta tabarra con el mindfulness puede haber servido para algo.

Segundo, otra vez, gracias. Sois buena gente. O al menos lo que yo considero buena gente, o el tipo de lector soñado por alguien a quien le gusta escribir y le gusta que le lean, así, a secas. Lo de vender ebooks o ganarse la vida con esto es secundario, consecuente. No tenéis pinta de leer a toda prisa, en diagonal, y sois comprensivos ante tanto mareo de ahora abro este blog, ahora cierro este otro, ahora me voy, ahora vuelvo. Un día os encontrásteis conmigo, algo vísteis en mí, algo que mi crítico interior todavía no entiende, y, de momento, habéis decidido quedaros.

Tercero, un aviso para las primeras semanas de publicación. No quiero romper totalmente con mi pasado escrito, pero hay muchas cosas que he dicho con las que ya no me identifico. Poco a poco descubriréis cuáles son. También iré desmantelando “Escucha tu cuerpo” y el ebook del blog “Una vida sencilla” dejará de estar disponible. Durante unos cuantos días, seguramente bastantes –hay muchísimo material–, re-publicaré algunas cosas de ambos, sólo lo que crea que se puede aprovechar, la mayoría revisadas, corregidas y matizadas. Espero que sirva para refrescar ideas. Os pido paciencia durante esta restauración.

Cuarto, mientras tanto, habrá material nuevo. No sé con qué frecuencia, porque en parte este blog es un proyecto de escritura libre, pero lo habrá. La vida no para y mi cabeza tampoco. Estad atentos, si queréis.

Quinto, por ahí arriba a la derecha veréis cuatro rayitas. Si hacéis clic, se desplega un menú. Como primera opción aparece la posibilidad de suscripción gratuita por mail para recibir las actualizaciones del blog. Ya lo sabéis.

Y sexto, sigo en las redes sociales. Y sigo como @robertosancheze en twitter, no muy activo que digamos, y en la página de Escucha tu cuerpo en facebook, algo más participativo, sobre todo por el Proyecto Re-movimiento. Respecto a esto nada cambia.

No hace falta que os explique nada más. Creo que después de tanto tiempo ya habréis podido comprobar que soy una persona normal, como explico en la página de bienvenida, y que, como tal, al final lo que me importa son cosas normales. De eso es de lo que irá este blog.

Muchas gracias y un abrazo para todos.

 

Rober Sánchez

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Queridos antiguos lectores